Apareció de la nada y sin venir a cuento, nadie esperaba la visita de Gilberto Madail. Con Portugal contra las cuerdas y la necesidad de encontrar un sustituto, presionó a Jorge Mendes para montar un circo con Mourinho. El agente, amigo de todos, lejos de templar y aislar al entrenador blanco, no frenó la maniobra de Madail. Florentino fue el último en enterarse; hasta el viernes por la noche no supo nada por boca de Mourinho